Es la planeación y ejecución de estrategia más adecuada, para separar de la empresa a aquellos trabajadores que han dado motivo legal para ello, sin consecuencias adversas.

En caso que sus trabajadores incurran en conductas contrarias a su contratación o que contravengan la normatividad laboral, usted tiene la facultad de sancionar esas irregularidades mediante el procedimiento de rescisión justificada. No tiene porqué tolerar y menos aun "recompensar" con una liquidación a aquel trabajador que ha sido deficiente en el desempeño de sus funciones, o que con su conducta ocasiona un ambiente de trabajo adverso, lo que paulatinamente socavará su autoridad frente al resto de los trabajadores.

La decisión de rescindir justificadamente a un trabajador implica preparar y ejecutar la estrategia apropiada que, acatando las disposiciones legales y jurisprudenciales, permita una separación sin que ello implique un riesgo para el patrimonio de la empresa. Debemos advertir, pues así nos lo dice la experiencia, que antes de comenzar a actuar en ese sentido, es importante estar apropiadamente asesorado para anticiparse a maniobras tendientes a evadir la rescisión y fingir un despido injustificado.

El éxito de una defensa laboral en caso de un eventual juicio, radica en que la rescisión esté sustentada en elementos de prueba sólidos y que el procedimiento de rescisión haya sido minuciosamente instrumentado.

Nuestra especialidad deriva de una vasta experiencia en este tipo de procedimientos, principalmente practicados a trabajadores que por el monto de sus percepciones se les considera como casos "delicados" o de "alto impacto"